El comodorense Santiago Haag dialogó con PDC desde Chicago, donde vive y trabaja y junto a su mujer e hijos, pero no olvida cada pedazo de Comodoro, Rada Tilly y la Patagonia. “Acá no se puede salir mucho”, reconoció en medio de los cuidados por la pandemia de Coronavirus en el país que más casos tiene en el planeta y además le deja un mensaje a la ciudad que lo vio nacer.

por Franco Córdoba

El ex basquetbolista que surgió en la Escuela de básquet de la "32" y que luego desembarcó en  Gimnasia y Esgrima para hacer las categorías formativas hasta ser parte del plantel campeón del “Verde” en la LNB 2005/06 hoy vive en el estado de Illinois, Estados Unidos, con un muy buen presente laboral, aunque no oculta que su corazón siga latiendo por ese lugar en el mapa que queda a casi diez mil kilómetros.

Las vueltas de la vida y decisiones personales, lo llevaron a Illinois y desde allí dialogó con Pasta de Campeón en compañía de su esposa, Bonnie y sus tres hijos (Andrés de 4 años; Leo de 3) y Julia de 18 meses.

El ex base relata cómo vive la pandemia de Coronavirus en los Estados Unidos, país que ya cuenta con más de 143 mil casos, con 2513 muertos y en la que el estado donde vive ya tiene a 3445 infectados.

Pasta de Campeón- ¿Qué cosas hacen durante la cuarentena en casa, porque además les toca trabajar?¿Cómo se distrae la familia?

Santiago Haag- “Junto a mi mujer tenemos “Work From Home” (NdR:  Tele trabajo) hace varios años, así que nuestra rutina no se modificó mucho durante la semana. Los fines de semana es otra historia ya que tenemos tres chiquitos en casa y no se puede salir mucho. Para distraernos salimos al patio a jugar, ahora mis chiquitos están comenzando a jugar de a poco al básquet y al futbol, así que pasamos siempre un tiempo en el patio. Sino después hacemos bastantes juegos con ladrillos, rompecabezas y autos. Cuando ya no damos más, por ahí salen las tablets, pero intentamos (en lo posible) que no están tanto tiempo con ellas.

Haag, campeón con el “Verde” vistiendo su camiseta 21, a la distancia sigue las informaciones de pandemia que en Argentina cuenta con 820 infectados y 22 muertos.

“Principalmente sobre Comodoro y la Argentina en general vi que el país está en cuarentena y las medidas son bastante estricto. La mayoría de la información de lo que está pasando en el sur la saco por Facebook y principalmente por las conversaciones que tengo con la familia y mis amigos”, reconoció.

El viento, Comodoro y la Patagonia

El libro de momentos de Santiago la tierra de sus inicios es inevitable que no pase desapercibida y reconoció que “se extraña a los familiares y a los amigos”. “Pasan más de 12 meses que no viajo y empiezo a extrañar mucho más”.

“La cultura argentina en general (con lo bueno y lo malo) a veces se añora, pues además de la ciudad a mí me gusta mucho la Patagonia. Extraño ir a la playa en Rada Tilly (o a las que le siguen para el sur como la playa del Límite, Punta Delgada. Otra de las cosas que me encantan es ir a pescar a la cordillera, hacer un viajecito a Camarones y estar en contacto con la naturaleza como solo podes hacer en el Sur Argentino.

Pero además otras cosa que falta acá es comer una buena milanesa napolitana, empanadas de la “Chacha” o un asadito en lo de mi viejos.

El básquet, Gimnasia y Esgrima, “El Negro” y “Villa”

Santiago, quien además vistió las camisetas de Argentino de Junín, San Lorenzo de Almagro reconoce que su relación respecto al seguir el deporte que ama, junto con el fútbol, “fueron muy movidos ya que llegaron los niños”.

“Sigo a Gimnasia, pero no tanto como me gustaría. Muchos momentos importantes en el trabajo y nuestra vida personal con la llegada de los chicos”, afirmó este empleado de la multinacional Accenture, que lo catalogaron como uno de los cuarenta líderes latinos con menos de cuarenta años.

“Yo creo que en cuanto los chicos estén un poco más grandes voy a poder escuchar y mirar los partidos del “Verde” un poco más de cerca. Igual, siempre se cómo está el equipo ya que mi viejo sigue yendo y muchas de mis conexiones en Facebook son de mi tiempo en el Verde, lo cual me ayuda a mantenerme al tanto”, rememora con añoranza, aunque enfocado en su labor y su familia.

Por otro lado, Haag se refirió a dos conocidos del ex base en su paso por el “mens-sana”  y siente orgullo por “verlos triunfar”.

“Los ví a ambos cuando estuve en Comodoro el año pasado y les dije lo que siento. Es un orgullo verlos triunfar y crecer en el club y en el básquet argentino y seguro que no soy el único al que le sucede esto con tremendo profesionales y personas marcando el paso del deporte comodorense”, remarcó.

“Creo que hay que reconocerle a la dirigencia del “Verde” que siga dando lugar a la gente de la ciudad para que pueda triunfar al mejor nivel”, analizó.

Desde los 16 años que despuntaba el vicio en la Escuela 32 y era una de las figuras hasta su paso por el alto rendimiento y sus días de empleado en la tierra del básquet, Santiago no deja de pensar en los deportes y en el de la “naranja”.

“Acá juego básquet con unos amigos en Chicago desde que me mude. Es un torneo amateur y mucho más relejado, pero eso ayuda. También, acá hay mucho básquet entre el universitario y la NBA, donde siempre podes seguirlo para entretenerme”, analizó en cómo canaliza la “falta del deporte”.

Bonnie Haag, Leo, Julia y Andrés, junto con Santiago en Chicago, su nuevo lugar en el mundo.

“En mi caso ahora que los chicos crecieron y en este ultimo año estamos jugando mucho más con mis hijos, lo cual es una experiencia hermosa. Andrés es bastante coordinado, yo creo que va a ser bueno para los deportes, pero es Leo el que más me busca para jugar al básquet, le encanta el deporte a Leito”, reconoció con una sonrisa sobre sus hijos.

El mensaje a Comodoro

“Tengo dos mensajes, el primero es que continúen trabajando para mejorar la ciudad y la zona en general. Que disfruten y cuiden de Comodoro y de la Patagonia ya que si no lo cuidan los que viven allí, nadie más lo hará”, sostuvo.

Mi segundo mensaje es que sigan apoyando al deporte de la ciudad y a todos los que trabajan y ponen el lomo para hacer que siga su ritmo. Desde dirigentes, hasta profes, entrenadores, ayudantes, referís, etc. Toda esta gente (muchas veces voluntaria) está ahí porque se dan cuenta de la diferencia que el deporte puede hacer en la vida de un chico. Hay que seguir dándoles nuestro apoyo y personalmente, yo sé que mucho le debo a todas esas personas que hicieron posible que yo pueda entrenar, divertirme y crecer gracias al deporte en la ciudad", finalizó Santiago Haag.

Foto:s Santiago Haag Facebook