Argentina jugará este miércoles a las 16 horas ante Polonia por la tercera y última fecha del Grupo C del Mundial de Qatar 2022. Un triunfo lo clasificará a octavos de final, mientras que una derrota marcará la eliminación de la Copa del Mundo.

En tanto y con un empate, deberá esperar a que Arabia Saudita no le gane a México y que el seleccionado de Martino no venza por goleada. Más allá de los posibles resultados, en Argentina hay preocupación por un factor muy importante y que puede ser decisivo: el campo de juego.

Todo inició por Brasil, que venció 1-0 a Suiza y selló su clasificación a los octavos de final. Posteriormente, algunos de sus jugadores lanzaron una advertencia sobre el estado del campo de juego del Estadio 974, donde el combinado nacional se medirá con el conjunto europeo.

Richarlison comentó que “el pasto está un poco escaso”, algo que “no es bueno para dominar la pelota”. También lo comparó con el césped de algunas canchas europeas, que “parecen alfombras”. “Llegamos acá y le falta pasto.. Pero si va a estar difícil para nosotros, va a estar difícil para el adversario también”, reflexionó.

Por su parte Alex Telles consideró que “la pelota estaba saltando más”, lo que hacía que todos los jugadores se sintieran “con miedo a una lesión”.

Por último, Bruno Guimaraes admitió que el mal estado del campo de juego impedía que pudieran jugar más rápido y los obligaba a tomarse un segundo de más para dominar la pelota.

En cuanto al Estadio 974, este tiene una capacidad para casi 45.000 localidades, es decir la mitad que el último partido del combinado albiceleste. Por otro lado, dicho estadio está conformado por 974 containers, en muestra de la importancia de reciclar materiales por parte de la organización, haciendo un escenario totalmente desmontable.