Alejado del deporte, el ex boxeador comodorense recordó su época gloriosa con los guantes. Habló de su vida, la relación con su padre que falleció de cáncer tres meses después del histórico combate el 9 de noviembre de 1998 en el Socios Fundadores y de la oportunidad de entrenar con Amilcar Brusa. En un mano a mano con Pasta de Campeón, el ex campeón del mundo Supermosca OMB, habló de todo.

La canción "Cuando Vendrán" del grupo de rock La Renga afirma que "la muerte está tan segura de vencer que nos da toda una vida de ventaja", y hay que saber vivirla o al menos no pasar desapercibido.

A los 45 años, Víctor "Cococho" Godoi transita una vida alejada del deporte, del cuadrilátero y los guantes de box que lo llevaron a ser tapa de todos los diarios cuando llegó a tocar el cielo con las manos el 9 de noviembre de 1998 en el Socios Fundadores al consagrarse campeón Supermosca Interino de la versión OMB al vencer al mexicano Pedro Morquecho.

Pero esa gloria fue efímera y tuvo que volver a empezar. No fue lo que él esperaba, o al menos lo que le habían prometido antes de subir a pelear. Su papá se lo decía siempre, y por eso discutían. "El me decía que me estaban cagando en el boxeo y no le hacía caso. Hice un montón de peleas y no tenía un mango. Yo le decía que no se meta, él me decía que me deje de joder con el boxeo o me vaya a Buenos Aires con otra gente. Tenía razón", cuenta Víctor Godoi en el fondo de uno de sus negocios en el barrio José Fuchs.

Con el pelo largo, y varios kilos de más, "Cococho" no pierde su picardía. Le gusta cargosear y hacer chistes, si hasta no parece que tiene 45 años.

Se pone serio al hablar de esa pelea en el Socios Fundadores donde su padres fueron testigos y salieron orgullosos con el cinturón logrado por su hijo. El apellido Godoi recorrió las páginas de los diarios que seguían el boxeo mundialista.

Su papá lo vio campeón en noviembre de 1998 en el Socios Fundadores, y falleció en febrero del año siguiente. "Cuando se le declaró el cáncer en un mes se lo consumió y en febrero falleció. No lo dejaba comer, no lo dejaba dormir, se descomponía y como no tenía plata empeñé el cinturón de campeón del mundo pero lo pude recuperar y lo tengo conmigo.  Yo era campeón del mundo y no tenía plata para pagarle los remedios, ni el tratamiento, fue tremendo eso para mí", reconoce el ex boxeador mirando fijo a los ojos con las manos apoyadas en cajones de cervezas vacíos.

Sus padres se sacaron una foto en el Socios Fundadores para la posteridad, y hoy es un grato recuerdo en la casa de su mamá, que con 71 años goza de buena salud.

"Lo malo de esa etapa fue que la gente que me tenía en ese momento porque no me respeto como persona, y por eso le agarre tanta bronca al boxeo porque no vi la plata que me prometieron", disparó Godoi.

CUANDO LE SACARON EL BANQUITO

Godoi tuvo la chance de irse a Buenos Aires, para progresar pero no pudo lograr ese objetivo. Tuvo que arremangarse y salir a trabajar como cualquiera cuando su sueño era otro.

"Cuando deje el boxeo estuve en el Plan Trabajar en el 2000, cortaba árboles. Estaba cuatro horas pero trabajaba una hora donde cortaba ramas y me quedaba mirando el árbol el resto del tiempo. Al año empecé en Clear donde estuve 18 años. La gente me reconocía en la calle, yo me ponía a charlar con ellos", reconoce con una sonrisa.

Godoi quería que el boxeo le deje mucho más que una foto con sus padres, fotos y un cinturón de campeón del mundo, pero no fue así. "Hoy lo que tengo fue gracias a mi sacrificio y mi esfuerzo. Yo quería que el boxeo me de una casa, y nunca pude lograr eso. Me cortaron la luz y el gas cuando no peleaba porque no tenía un mango. Estuve cuatro meses sin servicios", recordó.

El ex campeón decidió un día armar el bolso y viajar a Buenos Aires para cambiar el aire, pero se encontró con algo inesperado y tuvo que retroceder, como en el cuadriátero. "A mí me agarró un bajón cuando me fui a Buenos Aires a entrenar con Amilcar Brusa, estuve unos tres meses allá y me banque solo, me pagaba una pensión, todo. Pero a la hora de pelear me dicen que tenía un contrato firmado y me tenían que sacar una parte de la bolsa. Por eso me vine a Comodoro a resolver ese tema acá y ya no volví más. Ese fue el final", admitió.

"Cuando estás en la gloria todos quieren sacarse una foto, y todo lindo pero después cuando vas a golpear puertas nadie te atiende, y es feo eso", explicó.

Hace una semana se cumplieron 22 años de esa hazaña deportiva para la ciudad de Comodoro Rivadavia, donde Víctor "Cococho" Godoi se consagró campeón del mundo. Sin embargo, para él fue un día más. "No me mueve nada la fecha del título del mundo. Le agarre mucha bronca a los manejadores que tuve. Yo conozco boxeadores como Pablo Chacón o la 'Hiena' Barrios, pero ellos están bien económicamente. Cuando pelee por el título del mundo no cobre un puto peso. Fue un balde frío para mí, me dieron un cheque sin fondos. El boxeo era mi trabajo, y cuando no cobras dejas de entrenar", sentenció.

"Lo que yo gané en el boxeo fue el reconocimiento de la gente, nada más. Fui campeón Argentino Mosca, campeón Latino Supermosca, y campeón del Mundo Supermosca...al pedo. Nunca vi plata", remarca cruzando los brazos y mirando el suelo.

Godoi fue el último boxeador nacido en Comodoro Rivadavia en traer un título del mundo, pero eso es historia y muchos no la valoran.

(Fotos: Carlos Alvarez)