Ricardo Costes era un luchador y fanático del futsal y las corridas; pese a que su estado de salud muchas veces trataba de impedirlo, él peleó para romper siempre esa barrera.

Sin embargo, el deceso del joven comodorense de 30 años dejó mucha tristeza en el deporte de la ciudad. Aunque bajo el brazo, fue cosechando y dejando un mensaje de lucha y esperanza.

“Rika” tenía distrofia muscular. Cuando cumplió 2 años lo diagnosticaron y desde ese momento, llevó más de 25 años sometiéndose a una cirugía de "cambio de cánula con sten" una vez por año para poder seguir respirando.

En 2005 Ricardo perdió la capacidad de respirar por cuenta propia. Fue internado en Comodoro y le realizaron una traqueotomía.

Eso no impidió que "Ricka" fuera entrenador de "Frutillitas Futsal", un equipo de Comodoro y un reconocido participante de carreras con un carro adaptado, junto a la compañia de Emilio Ezcurra como su respaldo en cada competencia.

También se lo podía ver en distintas canchas de la ciudad petrolera, ya que era fanático de River Plate y Jorge Newbery, su amado club que le brindó un espacio especial en la inauguración de la iluminación en el histórico clásico nocturno.